viernes, 9 de abril de 2010

Huayna Picchu

La montaña de Huayna Picchu es sin lugar a dudas la más conocida de Machu Picchuy del Perú. Quizás el nombre de Huayna Picchu no le diga nada, pero seguramente habrá visto alguna fotografía del Santuario Histórico de Machu Picchu, pues Huayna Picchu es la montaña de fondo del escenario paisajístico. Este cerro, con una altitud de 2667 msnm, forma parte de las estribaciones orientales del macizo de Salcantay. La ladera de Huayna Picchu, alberga importantes restos arqueológicos relacionados con el complejo inca Machu Picchu. Subir hasta su cumbre toma aproximadamente una hora y media, y el ingreso solo se puede realizar entre los horarios de 6:00am a 1:00pm. Es necesario registrarse en la caseta que se encuentra al comienzo del recorrido.
Huayna Picchu

Se accede a la cumbre de Huayna Picchu por un camino que parte del extremo norte de Machu Picchu. Su construcción debió ser ardua y en extremo peligrosa: Es un camino muy empinado, estrecho, que incluye varios tramos con escalinatas talladas en la roca viva al borde mismo del abismo. Al final, y coronando el Huayna Picchu hay algunas construcciones menores, incluyendo una portada y una piedra labrada grande a modo de trono que se conoce como "Silla del Inca". Su ascensión puede presentar algunas dificultades en las proximidades de la cumbre, donde es necesario tener mucho cuidado ya que un pequeño descuido o un mal paso podrían ser fatales.

Lo más interesante de la subida a Huayna Picchu es la vista que se tiene de las ruinas de la ciudadela y del Urubamba al fondo del Cañón, cuyas aguas turbulentas se oyen tronar aún en un sitio tan elevado. El nevado Salcantay (sacralizado por los Incas) es visible desde aquí como lo es también la curiosa alineación que existe entre el Huayna Picchu, la cumbre del Machu Picchu y el mencionado nevado. Esta alineación funcionaba como componente mágico para la sacralización del espacio geográfico. Los ceques – líneas imaginarias - ataban templos con las cumbres, manantiales, abras, salientes rocosas, marcadores astronómicos y puntos notables del panorama cusqueño. Sobre esos ejes de desigual longitud, se situaban numerosas huacas a distancias variadas, pero con meticulosa exactitud en la alineación. Con esto, no solo el edificio era sagrado, también lo era su entorno; los cequesy sus huacas consagraban todo el espacio donde se ubicaba la ciudad. Hasta el momento se conocen 327 ceques, y su principal centro de partida es el Templo de Koricancha.
Templo de la Luna

A mitad de camino hacia la cumbre de Huayna Picchu, otro camino va hacia la parte posterior de la montaña y lleva hasta uno de los más notables complejos de construcciones subterráneas de la región, el Templo de la luna de Machu Picchu. Se trata de varias cuevas, algunas de las cuales han sido forradas (a una escala mayor que en el Mausoleo de Machu Picchu) con bloques de fina cantería y tallados para encajar con precisión con los contornos irregulares de los grandes afloramientos rocosos que les sirven de techo. Los muros del Templo de la Luna son de carácter claramente ornamental, incluyen falsas portadas y nichos trapezoides de doble y triple jamba. Si bien su función específica se desconoce, está claro que se trata de un conjunto de construcciones de élite por el esfuerzo que demandó hacerlas. Se cree que el Templo de la Luna de Huayna Picchu pudo tener usos funerarios y que todas las tumbas fueron saqueadas en algún momento de la historia de la región.

Se recomienda llevar agua, bloqueador solar, repelente para mosquitos, pantalones cómodos, zapatos de trekking, y así mismo considerar (en su caso) antes de emprender la ascensión, el tiempo de salida del tren de retorno. Este horario esta a partir de las 3:15pm y en caso de que se pierda el tren el pasajero deberá pernoctar noche más en Aguas Calientes.

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